Criar malvas - noviembre 2021


Me parece apropiado para el mes de noviembre escribir algo sobre las malvas, por aquello de la expresión popular “criar malvas”.

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua nos ofrece la siguiente definición de esta locución verbal coloquial: “estar muerto y enterrado”


Según esto, parecería que las malvas necesitan para crecer suelos fértiles y bien abonados, como pueden ser los de los cementerios. Pero no siempre es así, pues las malvas se desarrollan espontáneamente sobre todo tipo de terrenos, en zonas abiertas y bien iluminadas: solares, jardines, cultivos abandonados, praderas, bordes de caminos. También se encuentran vinculadas a la presencia de ganado y animales domésticos, ya que se benefician de la abundancia de nitrógeno generada por  los excrementos de estos animales.

Su crecimiento es rápido, pudiendo resultar invasivo, pero no creo que esto importe, ya que sus flores ofrecen tal variedad de tonos malvas que es un regalo para la vista contemplar cualquier terreno densamente tapizado por esta planta. En la Sierra de Guadarrama encontramos dos especies del género malva:  Malva sylvestris y Malva alcea



ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE LAS MALVAS


Las malvas son plantas herbáceas, anuales o perennes, algo leñosas en la base, de hojas simples, más o menos palmatisectas, pecioladas y alternas. 


La corola, una de las partes más llamativas de la flor, consta de cinco pétalos profundamente escotados, de color malva, rosado o blanquecino, recorridos por un veteado más oscuro. Los pétalos se cierran por la noche y cuando hace mal tiempo para proteger el polen. La floración se produce de abril a octubre/noviembre.





El androceo es el conjunto de órganos reproductivos masculinos  de la flor. En las malvas consta de numerosos estambres soldados por sus filamentos, formando un tubo que envuelve el ovario y el estilo.



El gineceo o pistilo es el conjunto de órganos reproductivos femeninos de la flor. Consta de tres partes: ovario, estilo y estigma. Puede estar formado por uno o varios carpelos (hojas modificadas). Cuando hay varios carpelos, estos pueden estar más o menos soldados o fusionados entre sí, dando lugar a diferentes tipos de pistilos.




En el caso de las malvas (b), los carpelos están fusionados en un solo ovario, mientras que quedan libres en los estilos y los estigmas. 



Adaptado de: http://www.floraiberica.es/floraiberica/texto/pdfs/03_060_09_Malva.pdf



El fruto es un esquizocarpo, un tipo de fruto seco indehiscente (no se abre espontáneamente al madurar para liberar las semillas) y que se desarrolla  a partir de un gineceo pluricarpelar. Al madurar, el esquizocarpo se divide en mericarpos, que contienen una única semilla.





La diferencia más visible entre Malva sylvestris y Malva alcea la encontramos en las hojas. En esta última, las hojas más altas en los tallos son palmadas lobuladas profundamente divididas, con lóbulos digitados, como dedos.



USOS DE LAS MALVAS

Hojas, tallos y flores se han usado en medicina popular por sus propiedades antiinflamatorias, emolientes y laxantes en forma de emplastes y tisanas.

Desde el punto de vista culinario, las hojas se pueden consumir en ensaladas, sustituyendo a la lechuga, así como las flores, que además aportan colorido y vistosidad.

Cuando voy de paseo con mi perro y encontramos malvas, mordisquea las hojas y las flores con gran entusiasmo, así que, decididamente, creo que debo probarlas en la ensalada. Ya te contaré.


¿QUIERES CRIAR MALVAS?

Si quieres criar malvas en tu jardín puedes hacerlo de dos formas: mediante las semillas o plantando esquejes en primavera.

Si escoges la multiplicación por semillas, puedes sembrarlas en una maceta a una profundidad de 2 centímetros y regarlas moderadamente. Cuando empiecen a desarrollarse los plantines debes trasplantarlos a la zona de cultivo definitivo, lo que es conveniente porque si se dejan las malvas en la maceta ni crecerán ni florecerán adecuadamente.

También puedes sembrarlas directamente en la tierra a principios de primavera en una zona soleada y bien drenada, cubriéndolas someramente, pues necesitan luz para germinar, manteniendo el sustrato húmedo hasta que germinen y cuidando que la zona esté libre de malezas que puedan competir con las malvas por el aprovechamiento de los nutrientes de la tierra. En los viveros puedes adquirir paquetes de 20 semillas por menos de 2€.

Si eliges la multiplicación por esquejes, esta también debe hacerse en primavera.

Después de todos estos consejos, espero que disfrutes de un hermoso y colorido macizo de malvas en tu jardín.

Y tras escribir este artículo me he quedado como una malva, que según el diccionario de la RAE quiere decir quedarse en un estado apacible y tranquilo. ¿Qué más se puede pedir?

Una última observación: las fotos de las malvas son mías 😃.


 













Comentarios

  1. Muy interesante, me encanta el color malva!!!!

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  2. Hola, Raquel, muchas gracias por tu comentario. El malva también es uno de mis colores favoritos. Si te gustan las plantas y pasear por la sierra, dentro de unos días voy a subir un pequeño estudio sobre la vegetación de la sierra de Madrid. A ver qué te parece. Muchísimas gracias por leer mi blog.

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